ACOMPAÑAR Y SERVIR A LOS SACERDOTES MEDIANTE UN PROCESO DE REVITALIZACIÓN INTEGRAL Y PERMANENTE PARA REAVIVAR EL DON RECIBIDO EN LA ORDENACIÓN Y VIVIR SU SER Y SU MINISTERIO DE MANERA MÁS PLENA.
Principios de la Formación Permanente. (DMVP 87-98)
- Integral: abarcando todas las dimensiones de la formación sacerdotal (dimensión humana, espiritual, intelectual y pastoral).
- Permanente: durante toda la vida del ministerio como continuación de la formación inicial.
- Orgánico: que abarque la parte educativa, comunitaria y de bienestar integral.
- Diferencial: dirigida a cada una de las etapas de la vida sacerdotal, y en las distintas situaciones de vulnerabilidad y crisis.
- Personalizada: que ayude a cada sacerdote a asimilar los recursos que se ofrecen para su formación.
- Sistemático: con objetivos, metas y tiempos definidos.